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  • ngel Villa Fuertes.

    Grado en Filosofa.

    Herclito, el hombre y la .

  • [] En cada palabra de Herclito se expresa el orgullo y la majestad de la Verdad de la verdad captada mediante la intuicin, no de aquella que se alcanza con la

    escala de cuerda de la lgica -; con sibilino embeleso Herclito contempla, pero no escudria; conoce, pero no calcula [].

    Nietzsche, Friederich. Los filsofos preplatnicos. 9.

  • [] De la vida de Herclito apenas sabemos otra cosa que su actitud con respecto a sus conciudadanos [], la de un mutuo desprecio, ms profundo todava por

    parte del filsofo con respecto a sus convecinos. Actitud muy parecida, por cierto, a la que suele reinar en nuestro mundo de hoy, en el que cada cual vive para s y

    desprecia a los otros [].

    Hegel, G.W.H. Lecciones sobre la historia de la Filosofa.

  • 1

    Puntos.

    - Introduccinpgina 2.

    - Los muros que cobijaron a Herclito. pgina 5.

    - El hombre y la ...pgina 9.

    - Conclusionespgina 19.

    - Bibliografapgina 23.

    - ndicepgina 25.

  • 2

    Introduccin.

    Lo que he entendido es muy bueno, y juzgo lo ser tambin lo que no entiendo; pero necesita un nadador delio1. stas son las palabras que Digenes Laercio puso en boca de Scrates relativas a una figura que, an hoy, sigue sorprendiendo a propios y extraos, desconcertando y, alimentando la aseveracin que supuestamente pronunci Scrates. Sumergiendo a quien ose acercarse a l en un mar de dudas. O en un ro.

    Ortega en su Origen y eplogo de la Filosofa escribi que la Filosofa como tal empieza con Parmnides y con Herclito. Sus predecesores la fisiologa jonia, el pitagorismo, el orfismo y Hecateo constituyen un preludio y nada ms, Vorspiel und Tanz. Pero, el mensaje de Herclito, parece no alejarse mucho de la oscuridad del orfismo y del pitagorismo, gustando, como la Naturaleza, de ocultarse. De este modo, una de las caractersticas principales del legado de Herclito es su oscuridad nombrndosele como - a la hora de aludir, tanto a su figura, como a su pensamiento, hecho ya sealado por Aristteles en su tiempo2. Y es que, como se ha escrito, Herclito no argumenta, pronuncia3. No se pareci en nada a la pica didctica de Parmnides ni a los slloi de Jenfanes, ni, incluso, al estilo de la filosofa didctica en prosa de Anaximandro y de Anaxmenes, hasta el punto que estemos capacitados para trazarlo, afirm Jaeger4.

    Otro punto, cosido a ste, es el de la existencia o no de un libro escrito por l y al que se refiri Digenes Laercio5. La mayora de la crtica coincide en que tan slo el primer fragmento parece indicar un fin sistemtico en su escritura. Por lo dems, de l no se conserva nada ms all de una recopilacin de o aforsimos y unas epstolas que pudo haber escrito el propio Herclito o un discpulo suyo.

    Estas, apenas, veinte pginas, estn focalizadas en la visin que Herclito pudo tejer a partir de la sociedad en la que le toc vivir y cmo reaccion ante ello6. Como seal Russel en su Historia de la Filosofa basndose en la apreciacin realizada por Cornford, Herclito, aunque jonio, no perteneca a la tradicin cientfica de los de Mileto7. Se alejar, pues, tanto de una visin general de su pensamiento que dejara, a nuestro juicio, an ms cabos por atar - y ms en esta figura del pensamiento universal -, como de un anlisis exclusivo del devenir, tomando como fulcro el fuego y la tan manida cita sobre el ro en el que uno no puede baarse dos veces. El hombre como objetivo, pues, ya desde los orgenes de la Filosofa8, a pesar de lo defendido por Ortega referido en lneas anteriores, sus figuras se ocuparon del bien de sus conciudadanos, como demuestra la elaboracin de un almanaque y de la orientacin marina siguiendo a la Osa Menor9 por parte de

    1 Digenes Laercio. Vidas. II, 4. 2 Guthrie, W.K.C. A history of Greek philosophy: the earlier presocratics and the phytagoreans. RBA, Barcelona (2009). pg. 381 3 Kenny, Anthony. Ancient Philosophy. Vol. I. Oxford, Oxford (2006). pg. 13. 4 Jaeger, Werner. Die Theologie der frhen griechischen Denker. Heraklit. S. Robinson, Edward (trad.). Oxford, Oxford (1947). pg.111. 5 Digenes Laercio. Vidas. IX, 1; IX,5 Y IX, 15. 6 En el siguiente apartado se estudiar la situacin de feso en el intervalo que separa el siglo V del VI. 7 Russell, Bertrand. Historia de la Filosofa. Herclito. RBA, Barcelona (2009). pg. 85. 8 Se deja a un lado el debate en torno a si su nacimiento ha de incardinarse en Oriente o en la Grecia antigua, sumado a lo adquirido de egipcios y caldeos, y, si ello, habra de recibir el nombre de Filosofa propiamente dicha o de Saber. 9 Copleston, Frederick. Historia de la Filosofa. Vol. I. Los pioneros: los primeros filsofos jonios. Ariel, Barcelona (2011). pg. 24. El mar fue un elemento fundamental en el mundo griego, sobre todo por la importancia del comercio, sin olvidar que el mundo griego hunde sus races en la isla de Creta; tambin Herclito se refiri al mar cuando afirm el mar es el agua ms pura y ms contaminada: para los peces potable y saludable, para los hombres no potable y mortal.

  • 3

    Tales. A pesar de su preocupacin en torno al hombre y a la , el propio Herclito afirm que prefera jugar con nios que placticar con polticos.

    En todo caso, para esbozar un sistema coherente a partir de las ideas del Efesio, como se ha dicho, es necesario aportar conexiones que no aparecen en los fragmentos y, hasta cierto punto, ser deliberativo10. Sea como fuere, las relaciones seguirn las opciones por las que se ha inclinado la crtica especializada y, dado que Herclito vivi en la feso de principios del siglo V, no incurrir en anacronismos a la luz de la democracia ateniense, punta del iceberg de las del mundo antiguo. Las fuentes principales de las que beben las pginas que lo componen son la seccin que le dedic Guthrie en su primer tomo sobre la filosofa griega, la tesis doctoral de Gmez Margulis a propsito de la filosofa, la poltica y la teologa en Herclito, el apartado en el que Nietzsche ofreci su visin sobre l en su escrito sobre los filsofos preplatnicos, el estudio que realiz Garca Quintela de la antropologa y el contexto en el que el Efesio pronunci las palabras que de l se han conservado, y una serie de manuales en los que sus autores se han ocupado de la filosofa de Herclito y las conclusiones en torno al hombre y a la que de sus palabras se ha podido extraer. Huelga sealar que se ha utilizado, aparte del material proporcionado en esta asignatura, el primer volumen dedicado a los filsofos presocrticos de Gredos, traducido y anotado por Conrado Eggers Lan, Victoria E.Juli, Nstor Luis Cordero y por Ernesto La Croce, y que cuenta con una introduccin de Francisco Lisi.

    Qu duda cabe de que cada autor de los que se acaba de referir ha posedo una visin distinta de sus fragmentos y ha sacado una serie de conclusiones que pueden llegar a distar mucho de las de otros. Sirva como ejemplo la visin que le dio el estoicismo. Tambin la del cristianismo, pues Justino Mrtir, le incluy, junto a Scrates, Abraham y otros, entre los que vivieron de acuerdo con el y deben ser considerados como cristianos11, llegndose a verle como un antecesor del apstol Juan12. Hiplito, empero, en su Refutacin de todas las herejas, asever que el patripasianismo resida en la filosofa de Herclito13. En todo caso, la riqueza de interpretaciones a la que ha dado lugar la ambigua filosofa de Herclito es considerable, aunque esto mismo sea lo que dificulte el elaborar una conclusin que sea, como el , comn. Quizs por ello Guthrie dejara escrito que la mayora de los comentarios antiguos han desaparecido, lo cual tal vez no sea del todo lamentable14. El producto de todas ellas, que ha buscado articularlas partiendo de sus puntos de unin, aunque no se han desechando las interpretaciones opuestas, dado que, en la mayora de ocasiones, depende ms del sujeto que est leyendo el fragmento, que de lo que llega a revelar el propio escrito. Por ende, se hace bueno aquello de que toda interpretacin de este pensador paradjico tiene que ser en alguna medida personal15, con los riesgos que ello conlleva y a lo que nos condena, a las idas y a las venidas al elaborar un prrafo en el que, al igual que en el crculo, ya no se distingue cul fue su comienzo.

    Por ello, en las lneas que siguen, se intentar dibujar de forma sucinta la idea que de los fragmentos de Herclito puede llegar a extraerse que tuvo de relativa a los hombres que le rodeaban, dividiendo este breve trabajo en una seccin dedicada a analizar a la del tiempo de Herclito, otra donde se expondr la visin que pudo tener relativa al hombre y, por extensin, a la

    10 Guthrie, W.K.C. A history of Greek philosophy: the earlier presocratics and the phytagoreans. RBA, Barcelona (2009). pg. 402. 11 http://www.mercaba.org/TESORO/427-11.htm . San Justino. Mercab. Web catlica de formacin en informacin. Consultado: 6-XII-2011. 12 Russo Delgado, Jos Antonio. Los presocrticos II: el . El segn Herclito y san Juan. Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima (2000). pg. 60. 13 Guthrie, W.K.C. A history of Greek philosophy: the earlier presocratics and the phytagoreans. RBA, Barcelona (2009). pg. 382. 14 Ibidem. pg. 380. 15 Ibdem.

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    comunidad, a la , conformada por esos hombres sobre los que se ha hablado en pginas precedentes y, una final, destinada a las conclusiones. De este modo, se buscar verter un poco de luz en esa especie de agujero negro que absorbe a quien se acerca a l que es la filosofa de Herclito, huyendo de las sombras que proyecta y de las que se han querido proyectar sobre sus fragmentos pues, siguiendo lo dicho por Nietzsche, los que le consideran sombro, melanclico, llorn, oscuro, bilioso, pesimista y,