El concepto de clase en E,P.Thompson

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    EL CONCEPTO DE CLASE ENE. P. THOMPSON

    Procedencia del texto:Cuadernos Polticos, nmero 36,

    ediciones era, Mxico, D.F., abril-junio 1983,pp.87-105.

    www.omegalfa.esBiblioteca Virtual

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    www.omegalfa.esBiblioteca Virtual

    Ellen Meiksins Wood 1

    El concepto de clase en E. P. Thompson*

    Ningn otro rasgo es ms caracterstico de los marxismos occidenta-les, ni ms revelador de sus premisas profundamente antidemocrti-cas. Tanto si se trata de la Escuela de Frankfurt como de Althusser,estn marcados por el mismo fuerte nfasis en el peso ineluctable delos modos ideolgicos de dominacin: una dominacin que destruyecada espacio para la iniciativa o la creatividad de la masa del pue-blo; una dominacin de la que solamente la minora ilustrada de losintelectuales puede liberarse [...] es sta una triste premisa con lacual debera emprender la teora socialista (todos los hombres y mu-jeres, a excepcin de nosotros, son originalmente estpidos) y queconduce naturalmente a conclusiones pesimistas o autoritarias.

    E. P. Thompson, Miseria de la teora

    E. P. Thompson ha partido siempre, en sus trabajos, de la premisade que la teora tiene implicaciones para la prctica. La definicin declase con que inicia su innovador estudio, La formacin histrica dela clase obrera, con su nfasis en la clase como proceso activo y comorelacin histrica, sin duda fue formulada para reivindicar a la clasefrente a los cientficos sociales e historiadores que niegan su existen-cia; pero tambin pretenda contrarrestar tanto las tradiciones intelec-tuales como las prcticas polticas que suprimen la actuacin humana

    1 Mi agradecimiento a Robert Brenner, Peter Meiksins, Gregory Meiksins yNeal Wood por sus muchas tiles sugerencias, y tambin a Leo Panitch yBryan Palmer por sus crticas constructivas en sus informes de lectura.

    * Procedencia del texto: Cuadernos Polticos, nmero 36, ediciones era,Mxico, D.F., abril-junio 1983, pp.87-105.[Tomado de Studies in Political Economy, n. 9, otoo de 1982. Traduccinde Ana Mara Palos

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    y en particular niegan la autoactividad de la clase trabajadora en laconstruccin de la historia. Al situar la lucha de clases en el centro dela teora y la prctica, Thompson pretenda rescatar la "historia desdeabajo" no slo como empresa intelectual sino como proyecto poltico,tanto contra las opresiones de la dominacin de clase cuanto contra elprograma de "socialismo desde arriba", en sus diversas encarnacionesdesde el fabianismo hasta el stalinismo.2

    Sus recientes ataques contra el marxismo althusseriano se diriganigualmente contra lo que l ve como sus deformaciones tericas ycontra la prctica poltica que halla inscrita en ellas.

    Los crticos de Thompson han pagado con la misma moneda. En suconcepto de clase, y el proyecto histrico basado en el mismo, hanhallado a menudo una unidad de teora y prctica en la que un "socia-lismo populista" romntico se basa en un fundamento terico o msbien, a-terico de "empiricismo indiscriminado",3 "subjetivismo" y"voluntarismo". Lo que sigue es un intento por evaluar estas afirma-

    2 Bryan Palmer, en su muy til libro The Making of E. P. Thompson:Marxism, Humanism, and History, Toronto, 1981, ha aportado una ilumi-nadora discusin general sobre la relacin entre Thompson como historia-dor social y como activista poltico. Palmer me ha prevenido en contra dedescribir la obra de Thompson como "historia desde abajo", basndose enque la frase tiene desorientadoras connotaciones "populistas norteamerica-nas" y ha perdido el favor de los historiadores. Palmer sugiere que oscureceel alcance de la preocupacin de Thompson por las relaciones entre "alto" y"bajo" y, en particular, su creciente inters por el problema del Estado. Yoacepto la advertencia de representar errneamente la naturaleza de los in-tereses de Thompson, pero quiero conservar el trmino en el sentido en que(todava) se aplica a un movimiento historiogrfico que deriv gran partede su primer mpetu del British Communist Party Historians Group en lasdcadas de los cuarenta y cincuenta y que busc explorar la amplia basesocial de los procesos histricos e iluminar el papel del "pueblo comn." enla conformacin de la historia. Vase, por ejemplo, el primer prefacio deRaphael Samuel, comp.. People's History and Socialist Theory, Londres,1981, especialmente p. 30.

    3 Tom Nairn, The Break-Up of Brtain, Londres, 1977, p. 304.

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    ciones explorando la teora de la clase de Thompson, identificando losobjetivos a los que tiende y, finalmente, interpretando el mensaje pol-tico que contiene. El objetivo es decir algo acerca de Thompson enparticular, pero tambin, en el proceso, plantear algunas cuestionesms generales sobre los debates actuales en la teora marxista y acercade las opciones polticas implcitas en ellas.

    El caso en contra de la concepcin de la clase de Thompson ha si-do expresado recientemente de forma ms especialmente efectiva porStuart Hall:

    Si la conciencia de clase es en s misma un proceso histrico, y nopuede derivar simplemente de la posicin econmica de los agentesde clase (un marxismo realmente no-reductivo), entonces todo el pro-blema de la poltica marxista queda atrapado en las conexiones, rela-cionadas pero no necesariamente correspondientes, entre la clase-en-smisma y la clase-para-s-misma. El fundir a ambas en la categoraglobal de "experiencia" equivale a implicar no obstante todas las complejidades de cualquier anlisis particular que "la clase" estsiempre realmente en su sitio, a la mano, y que puede ser convocada"para el socialismo".

    Algo muy parecido a esto es lo que se encuentra, por ejemplo, en lanocin de "historia del pueblo" del History Workshop; como si sim-plemente el relatar la historia de las opresiones y luchas pasadas fuesesuficiente para hallar la promesa del socialismo ya presente, plena-mente constituida, nada ms aguardando a "pronunciarse". A menudo,se implica tambin en las elocuentes invocaciones de Thompson a lastradiciones de los "ingleses nacidos libres" y del "pueblo comn", queviven en la tradicin popular con slo que puedan librarse de sus cons-tituyentes burgueses. Pero todo el historial del socialismo, incluso yespecialmente en el momento presente, va contra este "populismo"excesivamente simple. Una teora marxista no reductiva debe signifi-car el hacer frente a todo lo que se implica al decir que el socialismo

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    tiene que ser construido mediante una prctica poltica real, no sim-plemente "redescubierto" en una reflexin histrica recuperativa.4

    Aqu, en una declaracin concisa y relativamente comprensiva, seresumen las crticas ms importantes (aunque no, como ya veremos,necesariamente consecuentes entre s) que a menudo se hacen aThompson. Es especialmente importante plantear el argumento en laforma aqu elaborada por Stuart Hall porque ste ataca el problemaprecisamente en el punto crucial: las consecuencias prcticas y polti-cas inmediatas de la posicin terica de Thompson.

    Thompson ha sido acusado frecuentemente de sumergir los deter-minantes objetivos o las condiciones estructurales de la clase en unanocin esencialmente subjetiva e histricamente contingente de "expe-riencia". Se dice que define la clase en trminos de conciencia de clasey cultura en vez de reconocer el principio materialista fundamental deque "las clases estn constituidas por modos de produccin" que obje-tivamente distribuyen a la gente en clases.5 Por consiguiente, niegaque las clases puedan definirse estructuralmente con alguna precisin"con referencia a las relaciones de produccin".6 Algunos crticossugieren que, como consecuencia, para Thompson no hay clase dondeno hay conciencia de clase. Stuart Hall, sin embargo, adopta en apa-riencia otro punto de vista acerca de lo que se deriva de la concepcinde Thompson de la experiencia de clase; y cualesquiera que sean lasfallas de la interpretacin de Hall, es al menos ms consecuente con laprctica histrica de Thompson. La idea es que absorbiendo o ele-vando las condiciones estructurales de la clase "al nivel de 'la expe-

    4 Stuart Hall, "In Defense of Theory", en Samuel, People's History, cit, p.384.

    5 Perry Anderson, Argumenta JPithin Ewglish Marxism, Londres, 1980, p.55.

    6 G. A. Cohn, Karl Marx's Theory of History: A Defense, Prince-ton, 1978,p. 75.

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    riencia'" 7 es decir, absorbiendo los determinantes objetivos en ex-periencias subjetivas, conciencia y cultura en efecto Thompson descubre, a la clase en todas partes, completa y "pronta" en todas lasmanifestaciones de cultura popular. Segn este argumento, en la me-dida en que Thompson trata efectivamente todas las experiencias vivi-das por las clases subordinadas en igual forma y sin distincin comoexperiencias de dase, y ms particularmente, todas sus protestas yresistencias igualmente como luchas de dase, sucumbe a una especiede "populismo demasiado simple", una fe revolucionaria en el poten-cial revolucionario de la cultura popular, y subestima la necesidad deuna prctica poltica organizada y ardua para construir la lucha por elsocialismo.

    Sin embargo, hay otro aspecto en esta cuestin. Despus de todo,no es Thompson en verdad, Thompson menos que nadie quien ve la formacin de clases como algo carente de problemas, un reflejomecnico de las estructuras objetivas. Decir que "la conciencia declase es en s misma un proceso histrico, y no puede derivar simple-mente de la posicin econmica de los agentes de clase" es precisa-mente negar que " 'la clase' est si